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La cultura de los sueños de China

La interpretación de los sueños es un arte muy popular en China. El libro más famoso en la materia es el Libro de Interpretación de los Sueños del Duque de Zhou.


Los antiguos chinos creían que los sueños pueden traer consigo buenos y malos augurios. El libro del duque de Zhou ha sido a menudo utilizado como referencia en la interpretación de los sueños. Ya que diferentes sueños tienen diferentes significados, la gente creía que podía, mediante su interpretación, averiguar los buenos y malos augurios que los dioses les enviaban para sus vidas.

Así, cuando la gente soñaba con tigres o serpientes, significaba que algo bueno le ocurriría. Cuando alguien soñaba con una serpiente enroscada, significaba por el contrario que su familia encontraría adversidades. Cuando alguien soñaba que no podía ver, quería decir que no debía confiar en nadie, ni siquiera en sus amigos y familiares.
La base científica de la interpretación de los sueños
De hecho, la interpretación de los sueños no es una completa superstición, sino que puede tener una base científica.
1. Los sueños son un reflejo de la realidad. Muchos sueños son de hecho la repetición de cosas que sucedieron cuando la persona estaba despierta. Es un tipo de sueño que puede ser fácilmente entendido sin necesidad de ser interpretado.
2. Los sueños tienen implicaciones corporales. La medicina tradicional china cree que los sueños están relacionados con el estado de salud de las personas. Cuando las energías opuestas y complementarias del Yin y el Yang, una negativa y femenina, la otra positiva y masculina, no están equilibradas, las personas sueñan.
Si alguien sueña que se quema en un gran fuego o en su sueño hace un calor insoportable, quiere decir que el calor interior de su cuerpo es excesivo. Como resultado, es común que la persona se enfade o se ponga nerviosa con facilidad.
Si alguien se enfada durante el sueño, quiere decir que el fuego de su hígado está ardiendo, lo que podría ser un signo de enfermedad de hígado. Y cuando alguien sueña sobre cosas que le provocan miedo, se siente aterrorizado o estresado o incluso llora mientras duerme, quiere decir que sus pulmones están secos y que podrían enfermarse.
3. Los sueños suelen ser contrarios a la realidad. Esto coincide con la creencia de que las cosas se desarrollarán en la dirección opuesta cuando se vuelven extremas. Por ejemplo, cuando una persona sueña sobre la muerte de alguien, quiere decir que algo bueno le sucederá a esa persona. Cuando una persona sueña su propia muerte, significa que la persona tendrá una larga vida. Si alguien sueña que se hará rico, normalmente significa que sufrirá inesperadas pérdidas financieras. Si se sueña sobre alguien riéndose, es una señal de que algo malo sucederá.
Pero quizá te estarás preguntando quién fue el duque de Zhou y qué le llevó a escribir un libro de interpretación de los sueños. Y lo que es más, puede que te también preguntes si este libro es razonable a la hora de interpretar los sueños.

Quién fue el duque de Zhou
El duque de Zhou, de nombre Ji Dan, fue un famoso político de la dinastía Zhou del Oeste (1100-771aC) que asesoró a los emperadores Wu y Cheng en el gobierno del país. Llevó adelante políticas basadas en el principio de la benevolencia, y estableció sistemas rituales basados en la música que convirtieron a la dinastía Zhou del Oeste en un periodo pacífico y próspero de la historia de China. Para honrar sus contribuciones al gobierno de la época, las generaciones que le sucedieron siempre se han referido a él respetuosamente como “el sabio”.
La historia del sueño de Confucio sobre el duque de Zhou
Confucio siempre tuvo al duque de Zhou en muy alta estima por sus excelentes logros políticos, que hicieron de la sociedad de la dinastía Zhou del Oeste casi perfecta. Confucio había estado aprendiendo las Seis Artes (ritos, música, tiro con arco, montar a caballo, escritura y aritmética) y el sistema de la dinastía Zhou del Oeste desde que era un niño. Como la persona que valoraba como la más respetable era precisamente el duque de Zhou, este aparecía a menudo en sus sueños. Desde entonces, cuando la gente oía que alguien había tenido un sueño, normalmente se decía que alguien había soñado con el duque de Zhou.
Basándose en su experiencia y conocimientos, un escritor anónimo escribió un libro de interpretación de los sueños como medio para predecir los buenos y malos augurios, y lo llamó el Libro de Interpretación de los Sueños del duque de Zhou.
Con la cristalización de la sabiduría y las experiencias de la antigua China, el libro de interpretación de los sueños del duque de Zhou fue cada vez menos considerado como una superstición, y por el contrario empezó a ser considerado como científicamente razonable.
Utilizado durante miles de años, el profundo libro sigue guardando muchos secretos para explorar.

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Medicina Tradicional China, una ciencia con fijador

La Medicina Tradicional China (MTC) es una ciencia más dedicada a consolidar la vida que a batallar contra la enfermedad. Sus principios básicos apuntan ante todo a mantener la buena salud y eliminar las enfermedades. Para ello la MTC procura estimular una circulación adecuada de la energía interna, llamada Zhong Qi en chino. Esta energía nace en los órganos internos y recorre las diversas partes del cuerpo, produciendo intercambios con las mismas. 

El Huangdi Neijing (Canon Interno del Emperador Amarillo), obra maestra más importante de la MTC, señala: “Lo pernicioso no podrá surgir si lo sano predomina en el interior del cuerpo humano [...] Lo pernicioso se impone cuando lo sano se hace deficiente”. Es decir, son principalmente factores internos nuestros, no bacterias o virus, los que desencadenan las enfermedades; de la misma manera, la fuerza que cura la indisposición también yace dentro de nosotros. De ahí que el uso del medicamento chino priorice el reforzamiento o resucitación de la fuerza interna, más que la eliminación de los organismos patógenos intrusos.


Como productores de la energía, los órganos internos desempeñan diferentes funciones en el recorrido de ésta, a la vez que constituyen un todo indivisible. La MTC clasifica cinco vísceras como macizas, a saber, Zang (corazón, hígado, bazo, pulmones y riñones) y a otras seis como huecas o Fu, (intestino delgado, vesícula biliar, estómago, intestino grueso, vejiga y cavidades del cuerpo). La energía circula siguiendo un orden entre estas vísceras. Cuando en este recorrido la energía tropieza con algún impedimento o atasco, la misma denuncia el surgimiento de una indisposición o enfermedad. Cabe indicarse que el concepto de las cinco vísceras Zang no se corresponde exactamente con la clasificación similar de la medicina occidental, sino que se refiere a cinco mecanismos de circulación de la energía, encabezado por las vísceras Zang, que incluyen a las vísceras Fu, el Jingluo (el meridiano, pasillo por donde circula la energía por todo el cuerpo) y demás tejidos. “A diferencia de la medicina occidental moderna, que asume al cuerpo humano desde el punto de vista de la estructura, la MTC o medicina taoísta, lo hace desde el ángulo de la energía”, explica el maestro Li Yi, abad del templo taoísta Jinyun y famoso practicante de la medicina taoísta del país y experto en Qigong.
Cinco elementos (Wu Xing) y Cinco Zang
El concepto de los cinco elementos y el Yin y el Yang, teoría esencial que sustenta muchas prácticas chinas como la medicina, las artes marciales o el Fengshui, resultan familiares incluso para muchos extranjeros. Para explicar el primero se recurre a cinco elementos simbólicos de la naturaleza, en concreto: la Madera, el Fuego, el Metal, el Agua y la Tierra, cada uno de ellos representa una fase del movimiento o la transformación de la energía (Qi). En la MTC, la madera corresponde al hígado, como representación del lapso de crecimiento de la energía; el fuego pertenece al corazón, símbolo de la energía en pleno ascenso; el metal se asocia a los pulmones en su función de contraerse; el agua pertenece a los riñones, como muestra del movimiento descendiente, y la tierra, al estómago, donde prima un movimiento circular. Cuando la persona dispone de un flujo energético que circula con facilidad entre las vísceras, se muestra en buena disposición todo el día y goza de un dulce sueño por la noche, imbuido de un estado de ánimo sereno y consciente.
Por el contrario, cuando uno se siente desanimado por el día, o deprimido por largo tiempo, puede estar evidenciando interrupciones energéticas que afectan a órganos como el hígado o el corazón, encargados principalmente de impulsar la energía hacia arriba. O se debe a que los pulmones y riñones, receptores de la energía descendiente, laboran en un estado demasiado excitante. Del mismo modo, si alguien padece de insomnio continuado o le cuesta contener la impaciencia y la ira, puede estar sufriendo una deficiencia de energía en sus pulmones y riñones o un descontrol de energía en su hígado y corazón. Los dos casos son considerados un desequilibrio entre el Yin y el Yang en el cuerpo humano. El mecanismo del estómago, incluido el bazo y su meridiano, corresponde al elemento “tierra”, el central según la ideología del país agrícola, lo que evidencia la posición importante del órgano, que se encarga de transformar los alimentos en energía y transportarla a todo el cuerpo, considerado por la MTC como la raíz de la salud después del nacimiento. Incluso una secta de la MTC insiste en que para el tratamiento de todas las enfermedades debe ponerse la mano en el estómago y el bazo. En el meridiano del estómago, que comienza en la cara pasa por los pechos y termina en los pies, se sitúa el punto acupuntural más importante para mantener la salud, el Zusanli. Masajeando o tocando suavemente sobre él o todo el meridiano se favorece a la salud y la buena digestión y se previene el envejecimiento.

La MTC, de contenido amplio y profundo, ocupa una posición singular en el área de la medicina. Como factores aglutinadores de los cinco elementos funcionan la generación (la alimentación) y la dominación (el control). Estas establecen que la madera es hija del agua y madre del fuego, el fuego genera la tierra, ésta es madre del metal y la última produce la madera. El agua domina al fuego, la tierra domina al agua, el fuego domina al metal, la madera domina a la tierra y el metal domina a la madera. Esta relación de la generación y el control también se refleja entre los cinco órganos. La medicina china considera que un órgano se encuentra en estado sano sólo cuando recibe al mismo tiempo suficiente energía (la generación) y el correcto control (el dominio). En caso contrario, la víscera puede debilitarse hasta enfermar por escasez de flujo energético o desarrollo desenfrenado. En caso de tratar a un paciente con dolencias de estómago, por ejemplo, el médico debe determinar ante todo si se trata de un problema de debilitación o desenfreno. Si es el primer caso, se aplicará el tratamiento también al órgano madre, el corazón. Si es el segundo, se tratará asimismo su órgano rival, el hígado. A la vez, se debe tomar en consideración si la indisposición del estómago puede afectar las vísceras más relacionadas con él.
Las cinco vísceras se corresponden también con cinco estados anímicos: los pulmones se vinculan a la tristeza; el hígado a la ira; los riñones al temor; el corazón a la alegría y el bazo a la reflexión. Esta correspondencia significa que, por un lado, el exceso de algún estado de ánimo puede afectar la salud del órgano homólogo; por el otro, quienes sufran problemas con algún órgano pueden sentir fácilmente el correspondiente estado emocional. Pero precisamente porque entre los cinco estados emocionales funciona también la relación de generación y dominio de los cinco elementos, muchos practicantes de medicina tradicional aprovechan esta particularidad para curar las enfermedades ocasionadas por el mal humor.
Una vez, Zhu Danxi, eminente médico de la dinastía Ming, fue invitado a ver a un joven que enfermó profundamente tras la muerte de su esposa. Después de tomarle el pulso, el médico caviló un rato y dijo seriamente al joven: “¡Muchas felicidades! No tienes ninguna enfermedad. Tu mala sensación se debe a que estás embarazado”. Al oír esto, el paciente quedó boquiabierto y enseguida comenzó a reír a carcajadas. Después de transcurrido mucho tiempo, cada vez que recordaba la consulta, el joven no podía contener la risa. Así se recuperó de la enfermedad. En su caso, la alegría (fuego) venció a la tristeza (metal).
En realidad, la medicina china nunca separa el estado mental del estado de ánimo del cuerpo humano, pues los considera como una unidad de influencia mutua y en estrecha ligazón. “En Occidente, cuando uno se enferma, comienza por acudir al médico. Si el problema no se resuelve, el médico le recomendará buscar un psiquiatra. Si el psiquiatra tampoco funciona, se le sugiere al paciente hablar con el sacerdote. Pero cuando un chino se encuentra en la misma situación, le basta acudir a un médico de MTC, porque esta doctrina no se limita a tratar las indisposiciones, sino que ofrece orientaciones para todos los aspectos de la vida,” explica Qu Limin, famosa experta de MTC y autora de varios libros del tema que han sido muy bien acogidos. En últimos años, el tratamiento de la depresión mediante la ingestión de cocimientos de hierbas medicinales de la MTC, también ha arrojado resultados satisfactorios, principalmente en el cuidado al hígado y el corazón.
La relación entre la Naturaleza y el hombre es otro tema importante para la MTC, como bien refleja la asociación de los cinco elementos y las cinco vísceras Zang. La energía resurge en primavera y, lógicamente, corresponde a la madera. Ese es el momento también para nuestro mecanismo del hígado, que requiere de una apertura del ánimo y que el cuerpo propicie este surgimiento de la energía. El verano pertenece al fuego y el corazón. Es la época en que los días son más prolongados y la Naturaleza entra en su etapa de florecimiento; también lo hace el ser humano, quien necesita aprovechar esta ocasión para elevar la calidad de su cuerpo. El otoño se inscribe en la categoría del metal y los pulmones, cuando la energía de la Naturaleza tiende a decaer y la persona necesita cuidar de sus pulmones, por el cambio del tiempo. En el invierno la persona debe dejar reposar su energía y ahorrarla para el nuevo ciclo, tal y como hace la propia naturaleza. En una palabra, para mantener la salud, se deben observar y respetar las leyes del medio ambiente donde se vive, sea por un año, un mes o incluso un día.


El equilibrio entre el Yin y el Yang es la base de la salud
La teoría del Yin y el Yang se refiere a los dos polos opuestos y complementarios de una misma cosa. China se sitúa en el hemisferio norte del planeta. Desde tiempos remotos, los chinos sabían que el Sol ilumina sólo el lado sureño de la colina y el norteño permanece en la sombra, por eso llamaron a la mitad iluminada como Yang, y a la otra, la denominaron Yin. Más tarde, esta ecuación dio pie a la piedra angular de la filosofía china: todo lo que va hacia arriba y hacia afuera, lo caliente, lo claro, lo que está en movimiento fuerte, pertenece al Yang; lo que tira hacia abajo y va hacia dentro, lo frío, lo oscuro, lo que se mantiene en reposo relativo, pertenece al Yin. La teoría del Yin y el Yang también orienta el diagnóstico, tratamiento y mantenimiento de salud en la MTC.
Según esta teoría, en el cuerpo humano existen muchas relaciones de Yin y Yang. Por ejemplo, la parte superior del hombre es Yang y la posterior, Yin. La espalda es Yang y el pecho, Yin. Las vísceras Zang pertenecen al Yin, porque conservan la energía, y las Fu a Yang, que transportan la energía, entre otros. Esencialmente, la MTC determina las enfermedades basándose en el principio del Yin y el Yang; las primeras, con motivo del exceso de Yin, o la deficiencia del Yang, exponen las síntomas como tez oscura, falta de ánimo y pesadumbre, fatiga corporal y manos y pies fríos, respiración entrecortada y pocas palabras, poca sed, orina clara y pulso débil. Las segundas, ocasionadas por el exceso de Yang, o la deficiencia de Yin, muestran síntomas como tez enrojecida, calor y sed frecuentes, impaciencia, respiración agitada y voz estridente, orina amarilla y pulso acelerado. El principio más básico del tratamiento de la MTC es utilizar las yerbas medicinales de carácter Yang para curar las enfermedades Yin, o viceversa.
La gente nace con una calidad corporal que tiende hacia el Yang, o hacia el Yin, en diferentes grados. Sea para curar las enfermedades, o para mantener la salud, se necesita tener conciencia sobre esta particularidad. El objetivo final es conseguir un equilibrio entre el Yin y el Yang, para lo cual las personas deben mantener un adecuado equilibrio nutricional y en otros aspectos de la vida, conforme a su propia calidad y respetando la regla que impone el balance natural entre Yin y Yang.
"Cuando domines las aplicaciones del Yin y el Yang según la calidad de cada persona, así como sus asociaciones con las diversas enfermedades, podrás decir que eres medio experto en MTC; y cuando sepas aplicar los principios del Yin y el Yang a las yerbas medicinales, calificarás como aprendiz de doctor de MTC.” concluye Zhang Qicheng, famoso especialista y profesor de la Universidad de Medicina Tradicional de China.

El reloj biológico en la medicina tradicional china


En la medicina tradicional china hay un tiempo para cada cosa, organizarse bien y saber que actividades hacer en cada momento del día es crucial para la salud.
Nuestros cuerpos funcionan como relojes mecánicos, cada órgano y meridiano tiene un período de unas dos horas en que el qi (energía) está en el nivel máximo.
El qi fluye en el sentido de las agujas del reloj a través de los 12 meridianos durante las 24 horas del día y las energías yin (fría) y yang (caliente) se van alternando.
Llevar una vida en harmonía con el reloj biológico mejora la salud. Otras prácticas como pasear o recibir masajes también contribuyen a alcanzar este objetivo.
Durante el periodo de los Reinos Combatientes (476-221 a.C.) se escribió el que se considera texto fundacional de la medicina tradicional china, el “Clásico de Medicina Interna del Emperador Amarillo”. En él no se habla de medicamentos, sino que se establecen una serie de preceptos para vivir en consonancia con el universo y con los ritmos y ciclos del cuerpo.
En la medicina china el día se divide en 12 períodos de dos horas, son las llamadas “12 ramas terrestres” y reciben los nombres siguientes: zi, chou, yin, mao, chen, si, wu, wei, shen, you, xu y hai.
Los 12 meridianos son los ríos a través de los cuales el qi recorre nuestro cuerpo llegando hasta cada uno de los órganos, éstos funcionan mejor cuando el flujo de energía que reciben es mayor. Por lo tanto el llevar a cabo cierta actividad en el momento adecuado asegura que los órganos y sistemas involucrados estarán en las mejores condiciones.
Los trastornos en el flujo de energía derivan en problemas de salud.
Chou (1:00-3:00) e yin (3:00-5:00)
Deberíamos estar durmiendo durante los períodos chou e yin. Durante chou el meridiano del hígado está en su pico para eliminar toxinas y producir sangre nueva, yin es el período del meridiano de los pulmones que distribuye la energía y la sangre producidas en el hígado hasta los distintos órganos. Ambas tareas es mejor llevarlas a cabo durante el sueño.
Las persones que sufren cansancio crónico e insomnio probablemente tienen un exceso de energía Yang.
El doctor Wang Wenjian del departamento de medicina interna de la “Shanghai Chinese Clinic and Medicine House” recomienda a los que tienen problemas para dormir hacer unos sencillos ejercicios para calmar los nervios y dispersar el exceso de “fuego” en los órganos: Sentarse en la cama con ropa de abrigo encima de los hombros y respirar hondo una o dos veces para expulsar el qi contaminado, fregar las manos una contra la otra hasta que se calienten y a continuación cubrir los ojos con la palma de una mano y al mismo tiempo masajear unas 35 veces las alas de la nariz con la otra mano. Después mover las orejas hacia atrás 35 veces; cubrir las orejas con las manos dejando los dedos en la nuca y picar levemente la parte posterior de la cabeza con los dedos corazón 25 veces. Estirar los brazos hacia los lados y, para finalizar, tragar saliva tres veces imaginando como ésta desciende hasta el ombligo.
Mou (5:00-7:00)
Cuando el meridiano de los pulmones termina con su tarea de distribución llega el turno del intestino largo. Esto significa que uno debe levantarse e ir al lavabo en este momento. Siempre vistiendo ropa de abrigo para protegerse de las energías patógenas invasoras.
Además de cumplir con las necesidades naturales, durante estas dos horas es recomendable sentarse al lado de una ventana con luz natural a beber una taza de agua caliente (mejor que té) y al mismo tiempo peinarse repetidamente. Esto ayuda a disipar las energías negativas y a aclarar la visión y la mente. Tiempo de lavarse.
Chen (7:00-9:00)
Es el momento del desayuno, ya que durante chen el meridiano del estómago está activo. Se aconseja tomar comida caliente, como arroz congee. Después de descansar un ratito caminar 50-60 pasos lentamente y al mismo tiempo masajear la barriga para facilitar la digestión.
Con la energía yang que nos ha aportado la comida, el bazo convierte los nutrientes en energía sin acumular un exceso de grasa (siempre y cuando no comamos demasiado).
Si (9:00-11:00)
El meridiano del bazo está activo durante el período si, los alimentos son convertidos en sangre y energía para nutrir a los músculos. Éstas dos horas son el mejor momento del día para trabajar, ya que la energía recién adquirida llena el cuerpo de vitalidad.
Wu (11:00-13:00)
Tiempo del almuerzo. Un almuerzo nutriente y balanceado es importante. El doctor Wang comenta que debería de ser caliente y sin comida cruda. No se debe comer en exceso. Como después del desayuno también es bueno hacer un paseo lento masajeando la barriga y la parte inferior de la espalda, para estimular la actividad del bazo y los riñones. Se recomienda tomar un poco de té y hacer una siesta de una media hora.
Wei (13:00-15:00)
Después de la siesta (de no más de una hora), es el momento de más actividad. Durante wei el intestino pequeño trabaja separando y distribuyendo los nutrientes digeridos.
Shen (15:00-17:00)
Estas son horas ideales para el trabajo o el estudio. Es cuando los meridianos de la vejiga trabajan. Hay dos meridianos de la vejiga, una en cada lado de la espina dorsal y corren desde los pies hasta el cerebro. La energía fluye activamente hasta el cerebro durante shen, por eso es un buen momento para trabajar eficientemente.
Se aconseja beber té por la tarde. Los meridianos de la vejiga son un importante canal de expulsión de toxinas y beber agua ayuda a que las toxinas pasen a la orina y sean expulsadas del cuerpo.
You (17:00-19:00)
Es durante you que el meridiano de los riñones empieza a acumular “esencia”. Este es el mejor momento para llevar a cabo terapias relacionadas con los riñones.
Es la hora de cenar, importante no comer mucho. El doctor Wang nos recomienda tomar un poco de vino, ya que es bueno para activar la circulación, pero sin llegar a embriagarse.
Xu (19:00-21:00)
El pericardio es la membrana que recubre el corazón y los grandes vasos protegiéndolos del exterior, contiene canales de sangre y de energía. Durante wu está activo.
En este momento se recomienda poner los pies en remojo en agua caliente, esto ayuda a la dispersión del calor patológico y activa la circulación.
Es también un buen momento para leer un poco, dice el doctor Wang, pero no mucho para evitar dañar los ojos. Durante estas horas no es recomendable una intensa actividad mental, ya que ésta puede causar un exceso de calor y deficiencias yin en los riñones que pueden derivar en desequilibrios corazón-riñón y en disfunciones sexuales. Los masajes en el punto yong quan (en la planta de los pies) ayuda a nutrir de energía el riñón.
Hai (21:00-23:00) y zi (23:00-1:00)
Zi son las horas más oscuras, cuando la fuerte energía yin empieza a disminuir y la energía yang a aumentar. La energía yang es crucial para permanecer activo durante el día y debe ser acumulada en el momento adecuado. Dormir es la mejor manera de acumular energía yang, por eso es mejor dormir durante zi, lo que significa que deberíamos ir a dormir en el período hai. No es bueno permanecer fuera de casa durante hai y zi.
Para dormirse el doctor Wang nos aconseja tumbarse de costado, con una pierna flexionada descansando sobre la otra. Uno debe estar tranquilo y no pensar en nada. Solo cuando el corazón duerme (pensando en nada) se puede disfrutar de un sueño profundo y reparador.
Como cuenta Qu Limin en el libro “Doce horas y el cuidado de la salud” hai es el mejor momento del día para practicar sexo (también para quedarse embarazada), porque es cuando el yin y el yang están en equilibrio en el cuerpo y en el universo. Según esta autora lo anterior está basado en los preceptos expuestos en el “Clásico de Medicina Interna del Emperador Amarillo”, el texto fundacional de la medicina tradicional china.
Después de cenar y charlar con los familiares y amigos uno tiende a estar de buen humor, por lo tanto es el momento de alimentar el cuerpo con alegría, dice Qu. El carácter chino (pictográfico) hai representa el brazo de un hombre abrazando el vientre de una mujer. El universo y el cuerpo están a punto para una nueva vida.
Practicar sexo durante este período deja suficiente tiempo para descansar para el día siguiente.
De acuerdo con la medicina tradicional china se debe evitar tener relaciones sexuales cuando la energía del universo está trastocada (ya que también afecta a la energía del cuerpo), éste es el caso de tormentas, fuerte viento, terremotos o eclipses. La energía interna se desequilibra también cuando uno está ebrio o ha comido demasiado, por lo tanto también es mejor posponer el sexo en estas situaciones.
Durante zi el cuerpo debería estar disfrutando de un buen sueño.